- La formación del convenio Territorios de arte, juego y vida se organiza en siete nodos regionales que agrupan municipios focalizados para cerrar brechas de acceso cultural y educativo.
- Se cualificarán 240 agentes educativos quienes reciben un paquete con contenidos offline (incluida la web Maguaré adaptada), materiales didácticos y guías pedagógicas.
- El enfoque integra lectura, escritura, oralidad y disfrute de expresiones artísticas, con mirada territorial, diversidad y construcción de paz.
Bogotá, marzo de 2026. La transformación en la primera infancia comienza en las manos y la voz de quienes acompañan a niñas y niños, por eso el convenio Territorios de arte, juego y vida, del Ministerio de Educación Nacional (MEN), el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes (MinCulturas) y CoCrea, pone en marcha su Componente 2 de Fortalecimiento técnico de 240 agentes educativos, artísticos y culturales, una ruta de cualificación pensada para fortalecer capacidades pedagógicas y creativas y lograr que los contenidos y herramientas del convenio se traduzcan en experiencias reales de juego, arte, exploración y lectura en los territorios.
Este componente tiene como propósito cualificar y robustecer competencias pedagógicas, metodológicas, creativas y técnicas de quienes acompañan a la primera infancia en distintos espacios educativos y culturales. La formación se desarrollará mediante un proceso estructurado en tres módulos (virtual, presencial experiencial y seguimiento personalizado en territorio), complementado con acciones que buscan potenciar la calidad y pertinencia de las experiencias que se realizarán con niñas y niños.
Para lograr un alcance territorial real, los 240 agentes se organizan en 6 o 7 nodos de cualificación, que agrupan los 80 municipios focalizados. La selección responde a la identificación de brechas en el acceso a recursos culturales y educativos para la primera infancia y a lugares donde no se han realizado procesos de formación previos.
Esta cualificación se orienta desde perspectivas centradas en lectura, escritura y oralidad, e integra el disfrute de las expresiones artísticas, teniendo en cuenta el territorio y sus manifestaciones propias. El enfoque pone énfasis en derechos bioculturales, diversidad y construcción de paz, con un acompañamiento sensible y pertinente que reconoce y celebra las particularidades de cada comunidad.
En otras palabras, no se trata de imponer una sola forma de hacer educación inicial, sino de abrir posibilidades y fortalecer lo que ya existe en los territorios.
¿Cómo será el proceso de formación?
El módulo virtual (teórico-práctico) será el punto de partida, pues incluye encuentros de al menos 20 horas, combinando trabajo asincrónico y un mínimo de cuatro encuentros sincrónicos a través de plataformas como Teams, Meet o Zoom. Allí se abordarán temáticas clave del desarrollo integral desde el juego, las expresiones artísticas, la participación y el disfrute de derechos bioculturales, con énfasis en su aplicación pedagógica.
Luego, el módulo presencial experiencial será el corazón práctico del proceso: talleres intensivos y vivenciales en nodos regionales, liderados por artistas expertos y agentes especializados. Esta etapa busca tejer lo aprendido en lo virtual con la creación de experiencias reales para niñas y niños, promoviendo construcción colectiva, corporalidad, interacción y creación colaborativa, desde la diversidad y el reconocimiento de saberes del territorio.
Finalmente, el módulo de seguimiento personalizado y mentorías permitirá acompañar a los agentes en la implementación en sus contextos. Se desarrollará un plan de mentorías presenciales y virtuales, con evidencias de aplicación en territorio y fortalecimiento de redes colaborativas para sostener el proceso en el tiempo.
La apuesta es robustecer capacidades pedagógicas, creativas y metodológicas para que la educación inicial se viva desde sus pilares. No se trata de imponer formas, sino de abrir posibilidades, reconocer a niñas y niños como sujetos creativos, y acompañarlos desde el respeto y la escucha.


